23/12/2025
¿Te has hecho una liposucción y sientes que algo “no encaja” bajo la faja?
¿Notas bultos, presión desigual o una incomodidad constante que no sabes si es normal?
Respira. No estás sola… y no estás exagerando.
Soy Claudia Queirolo, especialista en masajes postoperatorios en Barcelona, y si hay algo que veo todos los días encuentro cuerpos que quieren sanar bien, pero no siempre reciben la información adecuada.
Hoy quiero explicarte, qué es el Epifoam, para qué sirve de verdad y por qué no sustituye los masajes postoperatorios, aunque sí puede ser un gran aliado cuando se usa correctamente.
Por eso, desde el primer día post-lipo, cada detalle cuenta. Y ahí es donde el Epifoam entra como el superhéroe silencioso de tu recuperación.
El problema que nadie te cuenta: la presión desigual bajo la faja
Sales de la clínica con tu faja de compresión puesta, pensando que ella sola hará el milagro. Pero a las pocas horas, la realidad aparece, la faja se clava, crea pliegues en la cintura y, lo peor de todo, no ejerce la misma presión en todas las áreas.
Esa presión desigual es el enemigo número uno de tu estética. ¿Por qué? Porque en los huecos donde la faja no toca la piel, el líquido (edema) se puede acumular. Si ese líquido se queda ahí, tu cuerpo lo sustituye por tejido cicatricial duro. Antes de que eso ocurra, es vital que entiendas el riesgo real; por eso, te invito a leer mi artículo detallado sobre Masajes post-operatorios en Barcelona, la clave contra la fibrosis, donde te explico a fondo qué es la fibrosis, por qué se forma y qué tipos podrías desarrollar si no tomas medidas a tiempo.

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¿Qué es el Epifoam exactamente?
El Epifoam es una espuma de compresión médica postoperatoria. Sí, suena técnico, pero en realidad es bastante simple.
Es una lámina de espuma suave, pero firme, que se coloca entre tu piel y la faja de compresión. Su trabajo es actuar como un «relleno inteligente» que se adapta a las irregularidades de tu cuerpo.
Piénsalo como esa almohadilla perfecta que rellena todos los huecos de un sofá para que quede uniforme. Solo que en este caso, el sofá es tu cuerpo recién operado.
¿Para qué sirve realmente?
Vamos a lo práctico. El Epifoam cumple dos funciones clave:
1. Distribuye la presión de forma uniforme
Sin la espuma, tu faja puede dejar «vacíos» donde no hay presión. Esos espacios son tierra fértil para que se acumule líquido y se formen irregularidades.
El Epifoam rellena esos espacios, asegurándose de que toda tu piel reciba la misma presión constante. Así, tu cuerpo entiende que debe adherirse de forma pareja.
2. Ayuda a la adherencia de la piel
Después de una lipo, tu piel está literalmente despegada de los tejidos profundos. Necesita «pegarse» de nuevo, pero de manera suave y controlada.
La espuma facilita ese proceso de adherencia, guiando a tu piel para que se adapte correctamente a tu nueva silueta.
¿Es lo mismo que cualquier espuma?
NO.
El Epifoam es una espuma médica específica, diseñada para:
- No irritar la piel
- Mantener su forma bajo presión
- Ser transpirable (para que no te conviertas en un invernadero humano)
- Ser higiénica y fácil de limpiar
Tu recuperación no es momento para improvisar.
¿El Epifoam es suficiente? Aquí viene la parte que cambiará tu perspectiva
Ahora, te harás una pregunta importante, si el Epifoam es tan maravilloso, ¿por qué necesitas algo más?
El Epifoam es un apoyo mecánico.
Es decir, ayuda a que la presión se distribuya mejor y que tu piel se adhiera correctamente. Eso es fantástico.
Pero hay algo que la espuma NO puede hacer: movilizar el líquido acumulado.
El líquido postoperatorio un enemigo invisible
Después de una lipo, tu cuerpo genera líquido inflamatorio. Es parte natural del proceso de curación. El problema es que ese líquido necesita salir.
Y aquí está el detalle, ni la faja ni el Epifoam pueden eliminarlo. Solo pueden ayudar a que no se quede estancado en un lugar específico.
Pero si el líquido se acumula demasiado tiempo, adivina qué pasa… Fibrosis.
Aquí es donde entran mis manos
Como especialista en masajes postoperatorios en Barcelona, mi trabajo es exactamente el de movilizar el líquido que la espuma y la faja no pueden eliminar por sí solas.
Utilizo el técnicas suaves pero increíblemente efectiva que:
- Activa tu sistema linfático.
- Dirige el líquido hacia los ganglios para que tu cuerpo lo elimine naturalmente.
- Previene la formación de fibrosis.
- Suaviza las zonas endurecidas que ya se formaron.
- Mejora la circulación y acelera la cicatrización.
El Epifoam previene problemas mecánicos. Mis masajes postoperatorios en Barcelona resuelven los problemas fisiológicos.
¿Ves la diferencia?
La combinación de ambos es lo que realmente transforma tu recuperación.
Cómo usar el Epifoam correctamente, una guía paso a paso
Vale, ya sabes qué es y por qué lo necesitas. Ahora vamos a lo práctico.
¿Cuándo empezar a usarlo?
Desde el primer día post-lipo.
Sí, en cuanto te pongas la faja por primera vez después de la cirugía, el Epifoam debería estar ahí. No esperes a «ver cómo va todo». La prevención es clave.
¿Dónde colocarlo?
En las zonas tratadas, obviamente. Pero hay lugares donde es especialmente importante:
- Abdomen: especialmente si te hicieron lipo 360° o lipo con abdominoplastia
- Flancos: esa zona donde suelen formarse los temidos «bultos laterales»
- Espalda baja: si te operaron la zona lumbar
- Brazos y piernas: si la lipo fue en estas áreas
La idea es cubrir toda la zona operada con láminas de Epifoam del grosor adecuado (generalmente entre 1 y 2 cm).
¿Cómo cortarlo y adaptarlo?
Aquí viene el truco: necesitas cortarlo a medida.
Usa unas tijeras limpias y corta láminas que cubran completamente cada zona, sin que sobresalgan de la faja. Piensa en ello como armar un puzzle perfecto sobre tu cuerpo.
Algunas pacientes me preguntan si pueden reutilizarlo. La respuesta es sí, pero con higiene rigurosa. Lávalo con agua y jabón neutro, déjalo secar completamente, y guárdalo en una bolsa limpia.
¿Cuánto tiempo usarlo?
Esto varía según cada caso, pero generalmente:
- Primera semana: 24/7 (solo lo quitas para ducharte).
- Segunda a cuarta semana: durante el día, especialmente cuando llevas la faja.
- Después del primer mes: según indicación de tu especialista en masajes postoperatorios en Barcelona (es decir, yo) y tu cirujano.
Las preguntas que todas se hacen sobre el Epifoam
Vamos a despejar dudas rápido, como en una charla de café.
¿Duele usar el Epifoam?
No. Si te duele, algo está mal. La espuma debe sentirse como una presión firme pero cómoda. Si hay dolor, revisa:
- Que no esté demasiado gruesa para tu zona
- Que la faja no esté excesivamente apretada
- Que no haya pliegues mal colocados
¿Puedo dormir con él?
Sí, y deberías. La presión constante durante la noche es parte de la magia. Tu cuerpo no hace pausa en su recuperación mientras duermes.
¿Qué pasa si no lo uso?
Podría aumentar el riesgo de:
- Irregularidades en la piel.
- Formación de fibrosis localizada.
- Resultados menos uniformes.
- Recuperación más lenta.
No es obligatorio (técnicamente puedes recuperarte sin él), pero estarías jugando en modo difícil sin necesidad.
¿Lo venden en farmacias?
Algunas farmacias especializadas sí lo tienen. También hay tiendas online de material médico postoperatorio.
Si no lo encuentras, háblame. Yo puedo orientarte sobre dónde conseguir material de calidad en Barcelona.
¿Es reutilizable?
Sí, con los cuidados adecuados. Pero eventualmente se desgasta. Cuando notes que pierde firmeza o se deforma, es hora de cambiarlo.
Los mitos sobre el Epifoam que necesito desmentir
Como especialista en masajes postoperatorios en Barcelona, he escuchado cada cosa…
Mito 1: Con el Epifoam no necesito masajes
FALSO. Ya lo expliqué, pero lo repito: el Epifoam es presión mecánica. Los masajes son movilización fisiológica. Se complementan, no se sustituyen.
Mito 2: Cualquier espuma sirve
FALSO. La espuma médica está diseñada específicamente para contacto prolongado con la piel, transpirabilidad y firmeza adecuada. Las alternativas caseras pueden irritar, retener humedad o deformarse rápido.
Mito 3: Mientras más grueso, mejor
FALSO. El grosor debe adaptarse a tu zona. Demasiado grueso puede causar presión excesiva y dolor. Muy delgado no cumple su función. Hay que encontrar el punto medio.
Mito 4: Solo lo necesitas el primer mes
Depende. La mayoría de pacientes lo usan principalmente el primer mes, pero algunos casos necesitan usarlo más tiempo, especialmente si hay tendencia a la fibrosis.
Mito 5: Si no me lo puse desde el principio, ya es tarde
FALSO. Nunca es tarde para empezar. Obviamente es mejor desde el día 1, pero si ya llevas semanas y no lo has usado, empieza ahora. Aún puede mejorar tu resultado final.
Mi filosofía como especialista en masajes postoperatorios en Barcelona
Déjame contarte algo personal.
No me dedico a esto solo porque «es un trabajo». Me dedico a esto porque he visto el antes y el después. He visto a mujeres llegar a mi consulta frustradas, con dolor, con resultados que no esperaban. Y he visto cómo, con las técnicas correctas, se transforman.
No solo físicamente. También emocionalmente.
Esto no es solo estética
Una lipo es una decisión importante. Inviertes dinero, tiempo, ilusión. Te expones a una cirugía. Y mereces que los resultados estén a la altura de tu inversión.
Pero más allá de eso, mereces sentirte bien en tu piel. Literalmente..
Mi compromiso contigo
Cuando vienes a mi consulta de masajes postoperatorios en Barcelona, te ofrezco:
- Escucha activa: quiero saber cómo te sientes, qué te preocupa, qué esperas
- Evaluación honesta: no te voy a mentir sobre tu evolución
- Técnicas probadas: no improviso ni experimento contigo
- Seguimiento personalizado: cada cuerpo es único
- Educación continua: te explico todo para que entiendas tu proceso
- Calidez humana: esto puede ser vulnerable, y estoy aquí para acompañarte
No eres un número. Eres una persona con una historia, unas metas y unos miedos. Y yo estoy aquí para guiarte en esta etapa.
Una recuperación con ciencia y cariño
Invertir en una liposucción es un paso valiente para sentirte mejor contigo misma. No permitas que una mala gestión del postoperatorio arruine ese esfuerzo. La combinación de la tecnología de la Epifoam, una faja de compresión adecuada y mi acompañamiento profesional es la fórmula del éxito.
Recuerda que la fibrosis es evitable si actuamos rápido y con las herramientas correctas. Yo estaré contigo en cada paso, vigilando que tu piel sane de forma espectacular.
No esperes a sentir durezas o incomodidad extrema. El mejor momento para empezar a cuidar tus resultados es hoy mismo. Permíteme ser tu guía en este proceso y juntas lograremos que luzcas ese contorno que tanto deseas.